Desde Octubre de 2010 Lorena y Mirian Gomez nos pusimos a cargo de Maitiana.

Nosotros somos
Maitiana

Nuestra historia

Bombonería Maitiana es el resultado de una tradición familiar ligada al chocolate desde hace generaciones.

En 2010, Lorena Gómez fue quien impulsó la continuidad de este legado, retomando la bombonería y sentando las bases de la etapa actual de Maitiana. Su visión artesanal, su respeto por el cacao y su manera de entender el oficio marcaron profundamente la identidad del proyecto. Gracias a ese impulso, Maitiana volvió a cobrar vida, manteniéndose fiel a sus valores: elaboración cuidada, calidad y pasión por el chocolate.

Hoy, aunque Lorena ya no forma parte del día a día de la bombonería, continúa ligada al mundo del cacao a través de la comercialización de chocolates de origen, y su aportación sigue siendo una parte esencial de la historia de Maitiana.

Equipo actual

Actualmente, Bombonería Maitiana sigue adelante gracias a un equipo familiar que combina experiencia y nueva generación.

Mirian Gómez está al frente del proyecto, encargándose de la atención al cliente y del cuidado de cada detalle, para que cada persona que entra en Maitiana viva una experiencia cercana y especial.

Junto a ella, Gorka Millares Gómez, chocolatero y relevo generacional, aporta una mirada renovada sin perder la esencia aprendida en casa. Como hijo de Mirian y sobrino de Lorena, Gorka representa la continuidad natural de la historia familiar, uniendo tradición y futuro en cada creación.

Maitiana es pasado, presente y futuro.

Una historia que evoluciona, pero que nunca olvida de dónde viene.

Mirian Gomez

Mirian, la incansable alma comercial y de la tienda, es la encargada de dar el toque final a cada una de esas creaciones que salen del obrador. Su inigualable atención al cliente y su dedicación hacia la excelencia en cada detalle hacen de cada visita a Maitiana una experiencia inolvidable.

Gorka Millares

Gorka Millares Gómez es el chocolatero de Bombonería Maitiana y representa el relevo generacional del proyecto familiar.
Formado en el oficio desde dentro, ha crecido rodeado de chocolate, aprendiendo el valor del trabajo artesanal, el respeto por la materia prima y la importancia de cuidar cada elaboración. Su trabajo combina técnica, sensibilidad y una mirada actual, siempre fiel a la esencia de Maitiana. Como hijo de Mirian y sobrino de Lorena, Gorka une tradición y futuro, aportando una nueva energía al obrador sin perder la identidad que define a la bombonería.

Más de 250 años de dulce felicidad

Antigua Chocolatería elgorriaga, actualmente bombonería maitiana

La Dulce Herencia de Maitiana antigua “Juncal”

La historia de Maitiana se remonta a 1770, cuando el abuelo de Juncal Elgorriaga, un pastor de Irún, encontró refugio en los misterios del cacao después de cuidar a sus ovejas. El hijo de este pastor, padre de Juncal, decidió estudiar el arte de la chocolatería en Francia. Durante esos años, la familia fundó un salón de té en Irún, un tiempo de éxito que fue truncado en 1936 por los acontecimientos de la guerra.

Tras el conflicto, en 1949, Juncal tomó la valiente decisión de reabrir el local, pero esta vez como una bombonería. En 1991, el nombre «Juncal» dio paso a «Maitiana», la cual ya era dirigida desde 1981, por su asesor y gestor Cirilo Urteaga, siguiendo con el negocio sus herederos, hasta 2009.

Tras un año de cierre, las dedicadas empleadas decidieron revivir el espíritu de Maitiana, transformándolo nuevamente en aquel legendario salón de chocolate. Con el firme compromiso de mantener viva la tradición del chocolate artesano, rescatando la esencia y el alma de su historia.

Dulce Viaje en el Tiempo

Hace más de un siglo, un ferrocarril comenzó su viaje. Conocido cariñosamente como el «Topo». El apodo no era casualidad, sino que era debido al notable número de túneles que presentaba su recorrido.

Los pasajeros iniciaban su viaje en la frontera francesa, llegaban al corazón de San Sebastián, y su última estación, era en calle Peñaflorida, más concretamente donde hoy en día está nuestra Bombonería. 

Nuestra historia se entrelaza con el pasado; partes de nuestro edificio resguardan secretos ferroviarios bajo la superficie,como antiguas vías soterradas, techos curvos en forma de medio punto y  un antiguo reloj que podría perfectamente haber marcado las horas de la antigua estación.

Así que Maitiana no es solo un espacio para satisfacer tus dulces antojos, sino un fragmento de una historia de San Sebastián.

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